Febrero, el mes para viajar

Los viajeros asiduos dirán que cualquier temporada es perfecta para dejar la familiaridad del lugar de origen o salir de la zona de confort y aventurarse a lo desconocido.

Por su parte, quienes tienen horarios de trabajo menos flexibles, deben adaptarse a fechas más convencionales, como las vacaciones de Navidad, Semana Santa o verano.

Y, por supuesto, también está el factor económico, que orilla a viajar en función de los descuentos y ofertas.

Pero más allá de las preferencias o de las situaciones particulares, el hecho es que hay meses en los que diversos factores convergen y hacen que viajar realmente sea mucho más fácil y accesible.

Uno de ellos es febrero, que no sólo debe considerarse como el “mes del amor”, sino el mes que reúne condiciones muy cercanas a la perfección en cuanto al clima, la disponibilidad y los precios, en muchos lugares del mundo.

Veámoslo con mayor detalle:

Clima

En algunas regiones del hemisferio norte se viven las etapas más duras del invierno; sin embargo, conforme descendemos hacia el Ecuador, las temperaturas se vuelven más amables e incluso cálidas, como sucede en buena parte de la república mexicana. Esto hace de febrero el mes ideal para visitar regiones costeras, pues no se padecerá un calor exhaustivo pero sí se podrán tener unos días de descanso del frío, que todavía prevalece en algunas ciudades.

Si el destino preferido está en el hemisferio sur, febrero también es un buen mes para visitarlo, pues ahí se vive el final del verano. De nueva cuenta, esto nos deja con climas menos extremos y mucho más propicios para pasarla bien con cualquier actividad.

Disponibilidad

Una de las razones por las que muchas personas evitan viajar a fin de año es porque al ser una temporada vacacional en muchas regiones del mundo, el número de viajeros es mucho mayor que en otras épocas. Alojamientos, estaciones, medios de transporte, atractivos turísticos… todo estará atestado y las posibilidades de pasar unos días de relajación y descanso se evaporan.

Este fenómeno también explica que los meses posteriores a las fiestas de navidad y año nuevo sean los mejores para viajar sin riesgo de encontrarse con multitudes o, peor aún, de quedarse sin lugar en el hotel o el vuelo.

Febrero es un mes con alta disponibilidad en hoteles, hostales y otro tipo de alojamientos, así como en los vuelos Interjet, VivaAerobus, Volaris o de la línea económica que prefieras. Las personas que viajaron en Navidad tardarán algún tiempo en planear otra aventura, pues hay que recuperarse de los gastos. Otra parte de la población estará esperando la llegada de la primavera o incluso Semana Santa, para hacer el primer viaje del año. Febrero, por tanto, es la oportunidad para quienes han ahorrado y pueden organizar su tiempo, sin depender de las festividades oficiales.

Precios

La industria turística funciona conforme a la ley de la oferta y la demanda. Cuando hay más solicitudes de vuelos y reservaciones, los precios tienden a elevarse, mientras que al disminuir el flujo de viajeros, se registra un mayor número de ofertas y promociones.

Febrero es un mes de baja demanda por los factores que anteriormente mencionamos; las vacaciones de navidad todavía están recientes y quienes las aprovecharon aún se recuperan de los gastos, y el próximo periodo vacacional, el de Semana Santa, todavía está lejos.

Así que, ya lo sabes; de ahora en adelante, febrero puede ser el mes del amor… por los viajes.