Momentos inolvidables

Cada domingo por la noche nos reunimos en la sala toda la familia para ver el programa que están trasmitiendo por el canal de azteca el de master chef que tanto les gusta nos encontrábamos muy cómodos viendo platillos deliciosos mientras pasaban puros comerciales de comida que si unas quesadillas de tortillas de harina rellenas de queso con chorizo y luego unas pechugas rellenas de jamón y queso que tenían una exquisita pinta ya se me estaba abriendo el apetito de tanta comida que pasaban cuando salió un comercial del gobierno de la república ese en el que están unas varillas clavadas al suelo en el cual dicen que ahí será el nuevo aeropuerto y me pregunto para cuándo estará en operación dicha obra justo en ese momento de pronto que se fue la luz.  Mis sobrinos que se encontraban viendo el programa con nosotros gracias al fin de semana largo gritaron no sé si de miedo o por la sorpresa que les causo, de inmediato buscamos unas velas para iluminar la habitación y empezamos a platicar historias de la infancia mi hermano menor y yo, mientras mis sobrinos estaban muy interesados en saber las travesuras que hizo su papá junto a nosotros.

Paso casi una hora y media antes de que regresara la luz y los niños volvieron a gritar emocionados por su llegada pero nos pidieron que no encendiéramos el televisor ya que ellos querían seguir conversando y escuchando las historias que los tenían fascinados.

Decidimos  hacer una noche de campamento improvisada en la sala, mis papas también estuvieron de acuerdo así como también participaron en la dinámica, ellos opinaron sobre jugar a encontrar el tesoro perdido y este era una caja de galletas que al encontrarla la compartimos entre todos, este juego fue uno de los favoritos de mi infancia, mi papá, mi hermano y mi sobrino hicieron un casa con sábanas, vendas y estambres apoyados en las sillas, mi mamá, mi sobrina y yo hicimos un juego de avión con cinta adhesiva sobre la alfombra para brincar, jugamos a las escondidas, hicimos una guerra de almohadas, luego mis papas fueron los jueces en la carrera con costales que estuvo bastante reñida aunque perdimos contra los niños fueron más veloces que nosotras, también jugamos con calcetines hechos bolitas como si fueran bolas de nieve, por ultimo antes de que los niños se quedaran dormidos tomamos muchas fotos haciendo caras y gestos divertidos para recordar y claro que se las enviamos por correo a sus padres para que ellos disfrutaran su velada al verlos tan divertidos. Todo fue realmente espectacular, nunca olvidare este fin de semana a acompañada de mis padres y mis pequeños sobrinos que son un amor, le agradezco a mi cuñada la oportunidad y confianza de dejar a sus hijos a nuestro cuidado y también sé que al igual que yo mis sobrinos se divirtieron mucho además que por siempre recordaran esta hermosa noche de campamento familiar en casa, también gracias a que no tuvimos luz durante un tiempo dejamos a un lado la tele para hacer algo más emocionante.

La mañana siguiente sus papás llegaron y los niños no dejaban de hablar de lo mucho que les gusto estar con nosotros y de lo divertido que había sido todo, por lo que hicieron prometer a sus papás que la próxima vez tendrán que estar presentes para compartir la experiencia todos juntos.